viernes, 18 de septiembre de 2009

Auto-stop


No comprendía qué hacía allí. Tirada en aquella solitaria acera, con la bufanda de invierno hasta la nariz, y un bolso de viaje hecho andrajos a mi lado, como mi fiel compañero. Tenía demasiado miedo como para hacer auto-stop y demasiadas ganas de tumbarme eternamente y dedicarme a meditar constelaciones… Y ya sé que te he dicho mil veces que decirte adiós ahora sería lo más peligroso… pero lo que no te he dicho es que yo era de las que se tiraban por las montañas rusas con las manos levantadas. Y pienso que ya no estás, y es la primera vez que me importa que esté lloviendo... Creo que meditar no me sienta nada bien. No quiero pensar. Prefiero que las cosas sigan sin sentido. No entender nada. No saber nada. No planear nada. Y simplemente, ser una rama arrancada, tú el niño travieso que me lanza, y todo esto, el río que me lleva en corriente…

Han parado cuatro coches y yo sigo aquí sentada. Pero ya no me pregunto por qué. Prefiero coger el tren. Se está haciendo tarde, será mejor que me ponga en camino, me gusta más caminar de noche que de día.
Ah, y no te preocupes, que esta vez no me perderé.

Porque sé que coja la dirección que coja, todas las estaciones me llevan a ti.

jueves, 27 de agosto de 2009

Irremediablemente....

Irremediablemente.
Todo se pierde.
Lo cuidado, descuidado,
Perdido y encontrado…
Imperceptiblemente.
Y ni lo sientes…
Amado, desamado,
Querido y destrozado…
Inconscientemente.
La fe y la suerte.
La ilusión, ilusionado,
Vivido y se ha acabado…
Infinitamente.
Y te arrepientes…
Llorado, muy llorado
Tu error y mi pecado,
Invisiblemente.
Aún permanece.
El olvido, no ha olvidado,
Revivido y fustigado…


Porque todo se pierde.
Lenta. Tonta.
Irremediablemente.

Y es para siempre.
Sí, para siempre.

jueves, 6 de agosto de 2009

Juguemos




Tú… sí, tú que te quedas mirando embobada las líneas del café, los peinados de la gente, las nubes del cielo… tú, que rehúyes maliciosa la caricia de mis dedos, no me lo pongas más difícil. Porque te vas. Te estás yendo… así, sin más… y no sé si es peor fingir normalidad o expresar miedo. Ya empiezas a alejarte… cuando me hablas del “cuando vuelva”, del “a mi regreso” o de mi favorito “hasta que nos veamos”… así que quieras o no, toma mi mano y juguemos. Juguemos a creer que esto es solo un abrazo y no una despedida. Juguemos a pensar que yo también me voy y nos esperan a las dos en algún sitio… o mejor, que no nos espera nadie. Así me basta. Espera, acércate un poco, todavía no es la hora… quiero que hasta tu saliva me salpique cuando me hables, que te apartes el pelo que se enreda en tu ojo, que subas y bajes nerviosa la cremallera de tu chaqueta… y no me hables de pantallas... Juguemos a pensar que la distancia es otra forma de sentir, juguemos a pensar que aún no te has ido y qué tonta soy… por echarte ya de menos…

lunes, 3 de agosto de 2009

... Selena


Y el viento susurra en la noche una voz, un lamento, un suspiro… Selena.


Huyo. Huyendo de ti… mujer, maldición, espíritu, desconcierto… tus pasos arrastro, tan lleno de dudas, tan lleno de miedo, dejando hacia atrás la ponzoña lejana del sabor de tus besos.


Y el viento susurra en la noche una voz, un lamento, un suspiro… Selena.


Noche. Es de noche… campanas, luces, graznidos de un cuervo… tú me robaste tirando los dados, amor sin pudor, ardiente deseo, testigo la luna firmando con sangre el trato está hecho.


Y el viento susurra en la noche una voz, un lamento, un suspiro… Selena.


Rojo. Vestida de rojo… labios, mirada, cabello de fuego… te veo en las sombras, reina de lo oscuro, te siento si duermo, la mano enlazada clavadas tus uñas me inyectas la vida despierto y no muero.


Y el viento susurra en la noche una voz, un lamento, un suspiro… Selena.


Alma. Tú no tienes alma… diosa, hechicera, maestra del miedo… atrapas princesas, seduces esclavos, destruyes imperios, y el más inconsciente que quiera probarte queda enamorado y lo compadezco.


Y el viento susurra en la noche una voz, un lamento, un suspiro… Selena.


Final. Te escribo un final, cansado, herido, fantasma con huesos… se acaba la lucha, adiós Selena, adiós sufrimiento, delante de ti empapado en sudor arrebatado de todo mi último aliento:




¡Vuélvete espíritu, vuelve al infierno!

lunes, 13 de julio de 2009

Viceversa


Te pido que no me quieras,

que no dejes de hacerlo..

Te pido todo esto


y viceversa...


otra vez.

domingo, 7 de junio de 2009

Ayer




Ayer no te besé yo. Te besó la tartamudez de nuestra primera conversación. Te besó el anhelo de volver a verte. Te besó el piropo inaugural que te regalé. Te besaron los nervios de la que fue nuestra primera cita. Te besó el momento en que me cogiste de la mano. Te besó el sin dormir de tantas noches soñando contigo. Te besaron todas las veces que me hiciste sonreír. Te besó el brillo en los ojos que me producían tus te quieros. Te besó nuestra primera vez...
También te besó aquella estúpida discusión. Te besaron aquellos largos silencios. Te besaron los gritos. Te besaron el aburrimiento y la monotonía. Te besaron las tardes que me quedé esperándote y no apareciste. Te besaron aquellos mensajes de amor en tu móvil que yo no te envié. Te besaron todos esos besos que dejaste de darme…

Y ayer, después de tanto tiempo. Te besaron tus perdones. Te besaron tus lágrimas. Te besó mi despedida.
Pero no te equivoques. Ayer, ayer no te besé yo.


Te besó el recuerdo.

viernes, 5 de junio de 2009

La pregunta




Porque te ausentas, porque no me dejas en paz, porque me evitas, porque te niegas a soltarme, porque me haces rabiar, porque me consuelas, porque siempre estás lejos, porque siempre te noto cerca, porque no me gritas, porque me susurras, porque siempre estás comunicando, porque siempre estás hablando conmigo, porque es primavera, porque será verano, porque dejo de escribirte, porque me sigues contestando, porque no me quedan días, porque tú eres mi calendario, porque eres imperfecta, porque nadie te ha cambiado, porque… un momento, ¿cuál era la pregunta?